Hace unos días, estuve presente en una reunión empresarial de un emprendimiento de productos medicinales a base de hierbas naturales. En esa reunión se evaluaron las ventas de uno de sus productos, informando que las ventas están muy bajas y que llevan meses tratando de estimular la compra de dicho producto mediante todo tipo de campañas y métodos publicitarios.

Lo que más llamó mi atención fue la cantidad de publicidades publicadas en Redes Sociales, éstas fueron diseñadas con distintos enfoques para hallar la manera de persuadir a la gente, para que decidan adquirir el producto. Sin embargo, nada sucedió y no lograron cumplir con su objetivo.

Mientras escuchaba, pensé: ¿Qué están haciendo mal?, ¿qué errores están cometiendo en su publicidad?, ¿será que el producto es malo?, ¿será que deben darse por vencidos y eliminar el producto del mercado?

Buscando más información sobre este asunto, me encontré con estos datos:

  • Al realizar ventas por llamadas, 92% de los vendedores se dan por vencidos en la cuarta llamada, pero el 80% de los prospectos aceptan comprar a la quinta llamada.
  • El 50% de las ventas se generan al quinto intento, pero la mayoría de las empresas se rinden al segundo intento.
  • Los clientes potenciales aparecen después de 8 intentos de ventas.
  • El 83% de los prospectos que piden información del producto, no compran durante 3 meses a 1 año. Y lo hacen pasado este tiempo.
  • El 96% de los vendedores se rinden luego de una cuarta publicación en redes sin generar resultados; pero los resultados comienzan a generarse después de la quinta publicación.
  • Se necesita entre 8 a 12 llamadas o mensajes de seguimiento para cerrar una compra; siendo esto determinante, ya que los operadores no le dan la suficiente dedicación al seguimiento, perdiendo ventas y perjudicando a la empresa.

Analizando esos datos, llegué a la conclusión de que la clave del éxito está en la perseverancia. ¿Debes dejar morir tu producto? La respuesta es NO; cada día debes replantear tus estrategias publicitarias y comerciales e intentar todo, hasta encontrar a tus clientes potenciales.

Sí tienes clientes, en algún lugar se encuentran quienes, después de tu quinto intento, decidirán hacer la prueba con tu producto. Y si lo que ofreces tiene calidad, otorga grandes beneficios, es eficaz y tiene un buen precio; es un hecho que, tarde o temprano comprarán lo que tu empresa o emprendimiento ofrece.

Entonces, manos a la obra. A seguir intentando todas las opciones de publicidad y venta, porque el éxito inevitablemente llegará y un día, las ganancias serán abundantes.