emprendedor motivado

¿Comenzaste a emprender y sientes que te falta algo? Puede que esa señal que te falta para empezar, sea la motivación. Esto puede ser un todo un reto, especialmente cuando se trata de dejar un empleo que no te satisface y comenzar a crear tu propio negocio. Sin embargo, esto no es fácil cuando careces de autodisciplina y organización. Estas características perjudican tu desempeño laboral y por ende a tu emprendimiento. Incluso, pueden afectar tus relaciones familiares y personales.

¿Qué es lo que te motiva? Aquí te orientaremos para que descubras cuál es tu motor de avance, aquello que te impulsa a seguir adelante y no rendirte en el camino.

¿Qué es la motivación?

La motivación es un estado de ánimo que te mantiene activo. Puede darte un impulso para que sigas tus metas hasta concluirlas. Te da la energía necesaria para tener una actitud positiva, con un comportamiento favorable para tus proyectos.

Por lo general, la mediocridad nos lleva por el camino fácil, a la comodidad y a la búsqueda de una retribución instantánea con el menor esfuerzo. Por esta razón, perdemos la motivación sin dificultad. Si no tienes el estímulo adecuado, puedes perder ante la presión de los demás y rendirte. Para recobrar la motivación, tienes que entender de dónde surge y cómo funciona.

Tipos de motivación

Hay dos tipos de motivación, solo hace falta reconocerlos y adecuarlos a nuestra vida para poder emprender:

  • Motivación intrínseca: Surge desde el interior de tu ser. Es una energía muy potente que alimenta tu corazón y tu mente. Una motivación interna bien trabajada puede nutrirte toda tu vida. Tienes que tener un propósito y acciones que trabajen juntos y se complementen. La verdadera motivación está ligada a tu identidad más profunda, a tus valores más significativos. Los propósitos más importantes que tiene una persona son su familia, amigos y el incentivo de salir adelante.
  • Motivación extrínseca: Surge a través de situaciones externas, buscando el beneficio a través de lo que se podría conseguir. Hoy en día, son varias personas que traen consigo este tipo de motivación. Un ejemplo claro es buscar un buen trabajo para recibir ingresos y evitar ser despedidos.

¿Qué necesitas para motivarte?

Para motivarte a emprender necesitas un propósito. Tiene que ser claro y que busque derribar muros conquistando los objetivos que te plantees. Si aún no tienes un propósito, debes buscar dentro de ti. ¿Qué es lo más significativo para ti? ¿Qué te despierta en las mañanas? Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a buscar y encontrar tu propósito.

Por lo general, la gente carece de un propósito claro, por esta razón la motivación aparece un tiempo corto y después desaparece. Como emprendedor, debes perseguir tus sueños, seguir tu instinto y crear tu emprendimiento acorde a tus necesidades. Naciste para ser libre, para mostrar tu talento, para que puedas plasmar tu nombre como sinónimo de éxito. A pesar de las heridas, de las batallas perdidas debes pararte, luchar, insistir, entregar todo y hacer de tu vida una fuente de inspiración.

Tips de motivación para emprender

Hay varios consejos o tips para alcanzar la motivación. Todo el mundo quiere comenzar a vender algo, pero no todos lo hacen, ¿sabes por qué? Porque no tienen las agallas, la fuerza, la convicción y la certeza total para luchar. Aquí te presentamos algunos tips que te ayudarán a alcanzar la motivación que necesitas.

  • Ten una visión: Esto te ayudará a saber lo que quieres a futuro.
  • Toma acciones: Comienza a planificar las actividades que vas a realizar.
  • Ten paciencia: No todo sale a la primera, así que sé comprensivo con el tiempo.
  • Aprende de los errores: La práctica hace al maestro, esto quiere decir que las cosas que haces no siempre te saldrán a la primera.
  • Conoce a los consumidores: Debes saber quiénes serán tus clientes y hacia dónde estará dirigido tu público.
  • Aprende de las quejas: Si los comentarios de los clientes son negativos, debes buscar la forma de cambiar su opinión.
  • Págate un sueldo: El trabajo que realizas no sólo debe ser para incrementar tu capital, también debes recompensarte y tener tu salario.
  • Maneja tu energía: Distribuye bien tu tiempo y las acciones que realizas a lo largo del día para optimizar tu salud.
  • Ten un buen equipo de trabajo: Consigue a la gente adecuada para que trabajen contigo.
  • Corre riesgos: Bien dicen que el que no arriesga, no gana. Debes lanzarte al éxito y tratar de alcanzarlo.
  • Enfrenta tus miedos: Comenzar algo nuevo asusta, pero si tu valentía es más fuerte todo saldrá bien.
  • Planea el aumento de tu capital: Ya hablamos de pagarte un sueldo, ahora tienes que pensar en ampliar tu negocio e insumos.
  • Pide la opinión de tus clientes: Los comentarios de los consumidores son importantes y debes analizarlos.
  • Conoce tus metas: Traza y planifica bien tus metas para que puedas alcanzarlas en un corto o mediano plazo.

Tienes que luchar y no rendirte. Esto significa dar todo de ti mismo y convertirte en un líder de acción. Acción para vender, aprender y transformar todo. Y esos resultados tú los puedes alcanzar dando lo mejor de ti, para convertirte en una persona de éxito.

El camino del emprendedor no es fácil, está lleno de batallas que podemos perder. Esto es un preámbulo para ganar la guerra. Esa guerra significa éxito, libertad y ser el héroe de tu propia historia.

No es fácil ser exitoso, ser emprendedor es doloroso, pero más doloroso es no intentar cumplir tus sueños. Si quieres tener lo que nunca has tenido, tienes que hacer lo que nunca has hecho. Tienes que educarte, porque cuando eres emprendedor dejas de lado muchas cosas, pero ganas libertad y eso vale la pena.